VII Conferencia Sudamericana sobre Migraciones - Caracas, Venezuela

En la ciudad de Caracas, capital de la Republica Bolivariana de Venezuela, durante los días 2 y 3 de julio de 2007, convocados por el Gobierno de Venezuela, sesionó la VII Conferencia Sudamericana sobre Migraciones, en la que participaron las Delegaciones de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela. Han concurrido al evento, en carácter de Observadores, la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y representantes de varios países. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) tuvo a su cargo la Secretaria Técnica del evento.

 

Los países participantes reafirmaron que las migraciones constituyen una realidad y un desafío que requiere ser abordado con un enfoque integral, en el marco de la cooperación internacional  y asegurando el respeto de los derechos humanos de los migrantes, sin importar su condición migratoria, consagrados en los instrumentos internacionales sobre la materia.

 

El viceministro de Seguridad Jurídica del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, Rafael Jiménez Dan, que presidió la VII Conferencia manifestó que “las deliberaciones se caracterizaron por una especial visión humanista en contraposición a los tratamientos netamente económicos que existen a nivel mundial”

 

Por su parte, Eugenio Ambrosi, Representante Regional de la OIM para el Cono Sur, destacó la manera en la cual Sudamérica trata la temática migratoria y los problemas y desafíos que éstos generan a los países de la región, indicando al respecto que "es un ejemplo para otras partes del mundo y para otros países que, quizás, no tienen el coraje de enfrentar una problemática difícil".

 

En la Declaración de Caracas se reafirmó, “el valioso aporte que para el desarrollo de los países de destino representa la población migrante, en los aspectos social, económico, político, cultural, científico y académico; y la necesidad de garantizar la inserción del migrante en las sociedades de acogida a través de políticas de inclusión, formuladas con la participación de las comunidades concernidas”

 

A su vez, se insistió en la necesidad de “promover programas de cooperación que permitan formular políticas públicas de desarrollo social, orientadas a la transformación de las causas estructurales de la pobreza y la exclusión social, procurando que la decisión de migrar se base en razones de preferencia y no de necesidad”.

 

Otro de los puntos relevantes de la Declaración es el rechazo a  aquellas políticas económicas que permiten la precarización de las condiciones de trabajo, explotación de los trabajadores migrantes y desconocimiento de sus derechos sociales y laborales. En este sentido, se instó “a los países de destino a promover y desarrollar políticas públicas que tiendan a generar trabajo digno y decente para los migrantes y sus familias, a fin de facilitar su integración en la sociedad de acogida”.

 

La decisión de luchar contra el aberrante delito de la trata de personas fue también otro de los compromisos asumidos por los participantes de la VII CSM. En este sentido, reafirmaron la decisión de tomar medidas y crear condiciones según las legislaciones internas y en el marco de los instrumentos internacionales vigentes para prevenir, reprimir y sancionar este delito así como también asegurar la protección de las víctimas.

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Agenda y Participantes: